Violencia de género

Las organizaciones representantes y el Estado reconocen que el género es un punto característico de la violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez, pero la incidencia en los hechos y su interpretación se realiza con énfasis y maneras diferentes que llevan a resultados distintos.

En los alegatos de las organizaciones representantes y en los diversos informes presentados como prueba, se afirma que, aunque los motivos y los perpetradores de los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez, son diversos, el género de las víctimas y la desigualdad en las relaciones de género en la sociedad mexicana influyen en el motivo, en el contexto y en la forma en como son cometidos los crímenes en Ciudad Juárez, lo que establece elementos precisos para considerarlo como hechos de violencia contra las mujeres y no como hechos de violencia generalizada.

El Estado mexicano coincide en que los crímenes se encuentran influenciados por una cultura de discriminación contra la mujer, pero lo matiza con un conjunto de factores que diluyen la situación estructural de la desigualdad de género. Por ejemplo, argumenta que un factor estructural es la modificación de los roles familiares a la que condujo la vida laboral de las mujeres en Ciudad Juárez –principalmente por su participación masiva en las maquilas-. También señala como factores generadores de violencia y marginación la falta de servicios públicos básicos en las zonas marginadas, el narcotráfico, el tráfico de armas, la criminalidad, el lavado de dinero y la trata de personas que se dan en Ciudad Juárez por ser una ciudad fronteriza. Otros factores son el consumo de drogas, el alto índice de deserción escolar, y la existencia de numerosos agresores sexuales y efectivos militares provenientes de conflictos armados en la cercana ciudad de El Paso. Llama la atención que no incluya, como lo hace la Comisión, el vínculo de los homicidios de mujeres en Ciudad Juárez con casos de situaciones de coacción y abuso de mujeres que trabajan en el comercio sexual o se ven forzadas a participar en él.

Ante estos matices en las posturas sobre los factores que caracterizan la violencia en Ciudad Juárez –que implicarían la diferencia para reconocer o no la responsabilidad internacional del México- la Corte retoma las afirmaciones del Comité CEDAW sobre la violencia contra las mujeres en Ciudad Juárez, donde resalta que la violencia de género, incluyendo los asesinatos, secuestros, desapariciones y las situaciones de violencia doméstica e intrafamiliar no se trata de casos aislados, esporádicos o episódicos de violencia, sino de una situación estructural y de un fenómeno social y cultural enraizado en las costumbres y mentalidades de una cultura de violencia y discriminación basada en el género.

Para el análisis es importante retomar la insistencia por parte de la Corte de que diluir la violencia de género como parte de la violencia social -por ejemplo al hacer énfasis de la descomposición social pero sin profundizar en la forma como ésta afecta específicamente a las mujeres y en los elementos que contiene de discriminación de género contra las mujeres-, impide generar políticas y acciones dirigidas a prevenir, investigar y sancionar con la debida diligencia.